Através de los siglos Dios ha tenido maestros trabajando y enseñando su Palabra por todos los rincones del mundo, fabricando un mundo mejor para todos. El Papa así como los Obispoos y sacerdotes son los representantes mayores para esa creación de un mundo mejor. Sin embargo esto no es así. Los Hombres de Dios no son respetados o quiza no tengan la suficiente fuerza para conseguir que se cumpla minimamente la Palbra de Dios. Quizá las plegarias no se escuchan en lo suficiente o quizá es cuestión de poca fe, por parte de unos u otros. Vivimos en un mar de injusticias donde ni el primer artículo de los Derechos Humanos se cumple. La Iglesia no ha sumado esfuerzos cuando mÁS SE LES ESPERABA EN LUGARES DONDE LAS GUERRAS Y LOS DICTADORES, HUMILLAN A LOS HOMBRES.
Es indespensable establecer una iglesia con los mismos objetivos y hecha con los mismos mimbres con los que fueron creadas. Tiene que ser el Panto Padre, más perseverante no solo en sus oraciones, sino que tambien en los resultados, en aquellos lugares donde la angustia cristiana está al limite de naufragar. Si los discursos del Papa no son no van acompañados de resultados pronto, mucho me temo que la espera angustiosa finalmente del ejercito que posee la iglesia, busque otros caminos. así a sido siempre...y así segirá siendo.
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